viernes, 5 de diciembre de 2008

LA MÚSICA AMANSA A LAS FIERAS








Buenos días amados, un día más puntual a la cita digital.
Ayer os comentaba el tema de la violencia, vicio perverso y nefando de los humanos, además de gratuito, alienante y sádico.
Una se pregunta como después de castigar a millones de seres humanos con la pobreza, las enfermedades y la guerra, se puede esperar que estas gentes permanezcan en silencio esperando una muerte agónicamente atroz.
Si los sapiens son incapaces de asimilar, de interiorizar que mientras se mantengan y se aumenten en progresión geométrica las desigualdades aberrantes, la paz es una entelequia, mal vamos.
He oído a mi amo que hubo una tal Maslow que jerarquizaba las necesidades de los humanos en varias escalas. Una minoría está en el vértice de la pirámide, sus preocupaciones son el ocio, la holganza, el pretender ser divinos olímpicos. Por el contrario la mayoría no tiene siquiera cubiertas las necesidades básicas, millones de personas vagan por el mundo sin tener nada que hacer, salvo sobrevivir en condiciones dantescas.
Quizás el sentido común perruno me diga que lo lógico, lo racional, sería hacer descender a los que pululan insensibles por las cumbres donde adoran a un contemporáneo becerro de oro y elevar, aunque sólo sea un escalón a esa inmensa mayoría silenciosa que nace exclusivamente para malmorir.
Los jefes de los humanos nos hablaron de no se qué pamplina de la aldea global, pero la realidad es que en ese espacio común muchos viven en chabolas y unos pocos en urbanizaciones blindadas por leyes anti inmigración mientras los billetes corren libres e inalcanzables sobre sus piojosas cabezas. A esos a los de la aldea en urbanización de lujo los mandaba, no a la cárcel, pero sí a construir, con sus propias manos, viviendas dignas para los habitantes del suburbio mundial.
No me extraña que esa chicas chinas se pongan de mala hostia. Trabajan como esclavas y ahora, cuando sopla el viento un poco en contra, a la puta calle.
En la zona de los ricos las estupideces se suceden, cada día con menos criterio. Ahora organizan, en Inglaterra, un concurso de carne humana, femenina, con universitarias. Yo pensaba que las Facultades se empleaban para fomentar las facultades intelectuales, no para fomentar el exhibicionismo, siempre de mujeres jóvenes, como modernos escaparates de una lujuria masculina legal.
Bueno, un poco de música para amansar a las fieras, es decir a los sapiens.
Sed buenas.
Un beso coleguitas.


No hay comentarios: